Soy rescatador de animales



SOY UN RESCATADOR DE ANIMALES

Mi trabajo es asistir a estas criaturas

Nací con el sentimiento de cubrir sus necesidades

Adopto nuevos miembros de mi familia , sin un plan, pensamiento o selección.

He comprado alimento para perros con mis últimos centavos

He acariciado una cabeza con sarna con mis manos desnudas...

He abrazado a alguien perdido y asustado...

Me he enamorado mil veces y he llorado sobre un cuerpo sin vida...

Tengo animales amigos, y amigos de los animales...

No uso a menudo la palabra "mascota"

Veo a los perdidos a la vera del camino, y me duele el corazón.

Llevaría conmigo a un ratoncito, me haría amigo de un buitre.

No conozco a ninguna criatura que no merezca que yo le dedique mi tiempo.

Quisiera vivir para siempre si no hay animales en el cielo.

Aunque si creo que los hay, porque Dios no crearía algo tan perfecto para luego dejarlos de lado.

Nosotros podremos ser los amos de los animales, pero ellos se han superado a si mismos.

Algo que la gente no ha logrado...

La guerra y los abusos me duelen, pero algún rescate en las noticias me da esperanzas
por la humanidad...

Somos un ejercito silencioso pero determinado que hacemos la diferencia cada día...

No hay nada más necesario que darle calor a un huérfano, nada más regocijante que salvar una vida...

ni reconocimiento más grande que verlos mejorar...

No hay alegría más grande que ver a un bebé jugar,
el mismo que hasta ayer estaba tan débil para comer...

Rescato animales...
Mi trabajo nunca termina...
Mi casa nunca está en silencio...
Mi billetera siempre está vacía...
pero mi corazón está siempre lleno!!!

EN EL JUEGO DE LA VIDA...
NOSOTROS HEMOS GANADO !!!

Annette King Tucker

De ese perro abandonado


Por las calles duras del planeta va el perro abandonado.
Hijo de Dios, criatura creada, amada del Padre.
Urdida con esmero junto al corazón de la madre ebria de inocencia.
Diólo a luz nada menos, nada más que todo el universo.

Tan creado como el mar, el sol, la flor, el celeste cielo que nos mira.

Sus patitas van sin rumbo, buscando un mendrugo;
esas migas que podrían caer, podrían caer.
Mejor hubiera sido no haber dejado de ser lobo, dice muy bajito.
Mejor nunca me hubiera enamorado del hombre.
Porque, ahora, he de mirar sus manos poderosas
para recibir mi sustento. Y a mí él no me ama,
dice muy bajito.
Y es que muy solo me siento sin su calor, su caricia, medita solo.
Sobre la vereda que es el más inhóspito espacio del planeta.
En una esquina angular y tremenda, rozándolo los pies
de una muchedumbre gris, escapan sus sueños.
Yo que aprendí a ser su amigo, su mejor amigo.
Abandonado, soy menos que una sombra.
Pobre y desolado asomo patético en el lomo del mundo. 
¡Ay, que alguien me socorra! Dicen sus ojos de perro,
divinos, poéticos, hermosos, únicos, asomando en este mundo.
Porque yo nací para estar entre los hombres
al lado de mi dueño, mi Dios, mi padre.
En su sombra soy un niño alegre.
En el hogar está mi paraíso, dice muy bajito
y sólo mi corazón lo oye
y abraza esos ojitos de tristeza inmensa.

Autor: Belisario Luis Romano Güemes

Este hermoso poema nos lo envió Belisario y quisimos compartirlo con todos uds. El es un poeta salteño que le escribe poemas al amor. En esta ocasión decidió escribir por los sin voz.


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